Mi fe no alcanza a cubrir mi dolor
Yo soy –me digo.
Yo soy –repito de nuevo.
Pero no escucho el eco,
Todos mis recuerdos
Me han abandonado
Sólo la indiferente soledad
Que me paraliza.
La búsqueda ha terminado
Volvemos siempre al principio
No hay paz, no hay descanso
No hay respuestas para mi alma
Dolorosamente pérdida
Terriblemente desamparada.
Nada
Marzo 10, 2009 de Alejandro